La piel no solo se cuida por fuera. Tambien es necesario mimarla a través de alimentos que, gracias a sus nutrientes, son los mejores aliados para frenar los efectos del paso del tiempo.

Foto: Anastasia Gepp/Pixabay
Uno de los primeros signos de envejecimiento cutáneo son las arrugas.
Y una de las mejores maneras de luchar contra las arrugas es mantener una buena hidaratación. ¿Sabías que a los 60 años se puede tener hasta un 10% menos de agua que a los 30? Así que recuerda algo tan simple como que beber agua, licuados e infusiones te ayudará a preservar la hidratación de tu piel y a luchar contra el envejecimiento.
Además de agua vas a necesitar grasas para prevenir la aparición de las arrugas. Los alimentos con altos niveles de Omega 3 y ácido oleico (salmón, nueces, aguacates, etc.) garantizan una buena hidratación de la piel y frenan el avance de las líneas de expresión.
Para ganar en vitalidad cutánea, mientras previenes las arrugas, recurre a la célebre coenzima Q10, que compensa los efectos del sol en tu piel. ¿Dónde lo encontrarás? En el sésamo, las nueces, el salmón, los cacahuetes y el brócoli.
Y una fruta especial y superpotente contra el envejecimiento es la uva, que contiene un tesoro antiedad: el resveratrol, una molécula que protege del envejecimiento causado por la radiación ultravioleta y mejora la elasticidad de la piel.
Otro síntoma de la edad en la piel es la falta de luminosidad. Para ayudarte a compensar este efecto tan visible, lo mejor es incluir en tu dieta vitamina C. ¿Por qué? Porque es un potente rejuvenecedor, que hara que tu piel recupere poco a poco el brillo perdido, a la vez que iguala el tno de tu cutis. ¿Y dónde lo encontrarás? En los cítricos, el kiwi, los pimientos, la papaya y los arándanos, Además, la vitamina C te ayudará a igualar el tono de tu cutis.
También es necesario que no falte en tu dieta el hierro. Este mineral permitirá que tu piel esté bien oxigenada y luzca un color sano, y puedes encontrarlo en moluscos, la carne roja y las verduras de hoja verde.
Con el paso del tiempo, también llega la temida flacidez. Porque, a partir de los 25 años, nuestro cuerpo produce cada vez menos colágeno, que es la fibra tensora que mantiene la piel firme. Para estimular laproducción de colágeno, añade a tu dieta huevos, carnes blancas y pescado azul, que te ayudarán a repararlo y a compensar su falta; mientras que las verduras de hoja verde, los pimientos, las fresas, las cerezas y los tomates, gracias a su vitamina C, potenciarán su fabricación natural.
La memoria de la piel y las manchas cutáneas. Lamentablemente nuestra piel lo recuerda todo, tiene una memoria de elefante, y los daños ocasionados por el sol a lo largo de los años se acumulan, dejando su huella en forma de manchas. pero trnquila, puedes prevenirlas incluyendo en tu dieta frutos secos. Y es que las nueces, las almendras y las avellanas poseen vitamina E y selenio, una pareja de nutrientes con una gran capacidad para proteger la piel de este tipo de agresiones externas.